Una muestra de fotos, un libro de comics o una obra de arte son sólo algunas de las propuestas concretadas a través de Ideame, la plataforma de financiamiento colectivo que ayuda a los creadores latinoamericanos a realizar sus proyectos a través de esta potente red social solidaria.
Se trata de una idea poderosa que no tiene límites y que apela a un modo de conectarse que ya no pasa inadvertido para nadie: las redes sociales ahora también como fuente de financiación comunitaria de proyectos que gusten a otros usuarios de internet, que deseen hacer su aporte (desde 1 dólar hasta 150 o más) y que deberán recibir "algo" a cambio del creador.
“El mecanismo es simple -explica a Télam Sebastián Uchitel, CEO de Ideame-: el creador de un proyecto presenta su iniciativa junto con el objetivo económico a recaudar dentro de un plazo determinado. El público puede colaborar con la iniciativa, convirtiéndose en `productor` del proyecto”.
Es así como un músico, un artista plástico o un escritor que pretendan llevar a cabo una iniciativa, como realizar una exposición o editar un disco- entonces suben su proyecto a Ideame, luego de ser aprobado, y tienen hasta 40 días para lograr el objetivo, caso contrario el proyecto finaliza y la plata se devuelve a quienes aportaron.
El productor recibirá, a cambio de su aporte, recompensas o experiencias dependiendo del monto de su colaboración: “Si el proyecto alcanza el objetivo económico dentro del plazo estipulado, el creador obtiene la financiación para realizar su proyecto, lo desarrolla, y entrega las recompensas prometidas”.
"Apuntamos a un público que tenga ganas de consumir entretenimiento de una manera diferente. Por ejemplo, una banda de rock que financie su videoclip a través de la plataforma podrá ofrecer versiones inéditas de canciones, invitaciones a ensayos, participar del backstage de un concierto, aparecer en un videoclip.
No hay nada más fuerte para un fan que ser parte del proyecto", señala Uchitel.
Algunos de los proyectos que ya han arribado a buen puerto son “Cada día una copita”, el libro de ilustraciones del joven dibujante Paio Zuloaga, quien recaudó 6.600 dólares a través del aporte de 97 `productores`, un compilado de personajes sensibles, cómicos, irónicos y melancólicos autoría de este joven entrerriano.
Esta movida que ya explotó a nivel internacional tiene un nombre: crowdfunding (algo así como financiación multitudinaria) y aunque Ideame es la única hasta el momento con operaciones en América latina, cuenta con varios hermanos mayores en el mundo, kickstarter.com, quirky.com, pozible.com.au, indiegogo.com.
Incluso la siempre polémica y archiconocida Marta Minujin se animó a esta experiencia y propuso que le financien “arte encapsulado”, una edición limitada de cien vinos seleccionados y encapsulados dentro de un diseño de su exclusividad que pondrá al poseedor de las mismas en el dilema de romper la obra para beber la bebida, o quedarse con el “afuera”.
En este caso se llegaron a recaudar 2700 dólares gracias al aporte de los productores, aunque el proyecto no exigía más de dos mil, y eso incluso antes de que finalice el período pautado de recolección.
“Estamos muy sorprendidos por la buena repercusión de la plataforma. Tenemos ya varios proyectos exitosos, y se nos han presentado más de 600 proyectos desde nuestro lanzamiento en agosto pasado. Contamos con una gran variedad de proyectos que hace que sea muy atractivo para los usuarios a la hora de elegir qué tipo de proyectos quiere apoyar”, deslizó Uchitel.
La página Ideame.com propone diversas categorías para los creadores latinoamericanos: música, cine, artes visuales, diseño, moda, editorial, innovación, tecnología y también una categoría social. "Todos los proyectos deben ser innovadores, creativos y por sobre todo tener mucha pasión detrás", se entusiasma Uchitel.
Esta idea no hace más que buscar novedosos modos de financiación y evidenciar también los modos de relacionarse hoy a través de las nuevas tecnologías, como en el caso de Argentina que encabeza el ranking de países con mayores usuarios de redes sociales.
“Las redes sociales junto a los avances tecnológicos tienen un rol clave en el nuevo milenio -opina en este sentido Uchitel-. Estamos atravesando cambios profundos en la manera en que nos relacionamos, trabajamos, nos comunicamos, producimos, vendemos, estudiamos, viajamos, consumimos, financiamos. Se observa una clara tendencia a que desaparezcan muchos intermediarios”, concluye.
* fuente: Telam